“Coaching para el amor”, por Patxi Rocha del Cura

Coaching…  Parece que actualmente todo el mundo habla de coaching, conoce o acude a un coach, se forma o se interesa por esta nueva… disciplina? moda?….  En el otro extremo,  muchas personas no saben exactamente a qué nos referimos con el término o cómo trabaja una persona que ejerce como coach.  ¿Y relacionarlo con el amor? ¿Qué tiene que ver una técnica de desarrollo personal con el sentimiento y la emoción que mueve y conmueve el mundo…?

Evidentemente no es el afán de este libro definir el amor. Ya lo dicen los  versos de Pessoa: “Amo como ama el amor. No conozco otra razón para amar que amarte. ¿Qué quieres que te diga además de que te amo, si lo que quiero decirte es que te amo?”. Es una tarea ardua, sometida a la inabarcable perspectiva de  saber que ha sido y es  la fuerza que está en la esencia de las religiones,  de nuestra naturaleza y de nuestras relaciones, y que su presencia o ausencia ha alimentado con sus desvelos y su pasión a escritores, músicos, filósofos… ¿Qué no se ha hecho, qué no hemos hecho por amor?

El ligar ambos conceptos, Coaching y Amor,  tiene que ver con el objetivo fundamental de este libro: cómo algunas de las herramientas, técnicas o distinciones que habitualmente utilizamos en Coaching pueden servir a las relaciones de pareja o íntimas, al amor tal y como lo entendemos en este ámbito.

Mi motivación parte de mi propia biografía y de la observación de mi entorno: soy hijo de unos padres inscritos dentro de una generación donde las parejas duraban generalmente toda la vida. Si una pareja no funcionaba o no tenía una buena relación se apelaba al contigo en la salud y en la enfermedad, a la resignación fatalista,  o al ocultar en muchos casos verdaderos infiernos de convivencia que por extensión marcaban a los hijos de estas parejas (y mucho lectores saben de lo que les hablo). Si una pareja (matrimonio habitualmente) estaba en estas circunstancias,  seguía conviviendo contra viento y marea por el que dirán o instalados en la rutina de la costumbre, porque ese fracaso era inasumible y por la intemperie social, económica y legal  que seguía de esa ruptura.

En un efecto pendular, hoy vemos como un porcentaje muy alto de parejas se separan, a veces de manera fulminante, y es un avance legal y social que esta posibilidad se pueda ejercer con cierta liviandad. Sin embargo, al menos a mí,  la pregunta me asalta: ¿no será que nos faltan herramientas para solventar esos conflictos?; ¿no será que sin llegar al extremo de otras épocas tiramos enseguida la toalla con nuestras parejas?;  ¿ha cambiado nuestro estándar de compromiso?.

Y de eso versa este libro: todos tenemos una metafórica caja de herramientas con la que nos manejamos en las relaciones personales. Las hemos aprendido por ensayo-error, por estudios, por lecturas, fue la experiencia la que nos las ha validado, alguien nos la mostró. Están guardadas (a veces oxidadas) para cuando las necesitemos, aunque no deja de ser sorprendente que en caso ningún sistema educativo se nos enseñé o adiestre en aquello en lo que sin duda habremos de ejercitarnos todos los días de nuestra vida como son las relaciones personales e íntimas.

Ya está generalizada la creencia del mayor peso en nuestro mundo de la llamada inteligencia emocional sobre el cociente intelectual con el  cual nos tabulaban de niños. Hoy no nos resignamos a ser como somos, sino que creemos y sabemos que podemos cambiar, desarrollar nuevas habilidades, gestionar las emociones, y de ese afán nace el auge del Coaching y de la  innumerable literatura de autoayuda. Apostamos por desarrollar nuestro  potencial, desatascar relaciones o comunicarnos mejor con nuestra pareja. No somos algo inmutable, hemos pasamos del ser al siendo, no soy nada, sino estoy siendo esto u lo otro, y esa distinción nos da un enorme margen de mejora.

Este libro, con la humildad del ferretero que surte la caja de herramientas con la que reparamos las chapuzas domésticas, pretende quitar el óxido, afilar, limpiar herramientas y destrezas que ya posees, y mostrar el catálogo de otras que quizás desconoces o que si las conoces el hecho de leer este libro (como el de leer  los catálogos de bricolaje que buzonean en casa) despierte tu curiosidad por practicarlas y adquirirlas como nuevas herramientas.

El libro se estructura en 6 capítulos : un primero denominado las Coordenadas del Amor donde cartografiamos una relación desde tres distinciones básicas en Coaching como son las Conversaciones, la Respons-habilidad y la Transparencia con las que podemos situar nuestra relación en un hipotético mapa afectivo. Los siguientes capítulos, se centran en explicar conceptos y adecuar Herramientas prácticas de un coach a la autogestión cotidiana de una relación en sus diferentes y diversos estadios,  desde su arranque hasta su posible ruptura, de ahí los títulos: los Inicios, Herramientas de Mantenimiento, Herramientas de Reconstrucción, Herramientas de Salida.

Nunca me canso de citar la archiconocida frase de Einstein: “es de locos pretender obtener resultados diferentes, haciendo más de lo mismo”. Ni aquella de Shakaspeare: “Sabemos lo que somos, pero no sabemos lo que podríamos ser”.

    Ambas iluminan este viaje.

    A continuación, un pequeño extracto del libro:

HERRAMIENTAS DE MANTENIMIENTO

El Diccionario de la Real Academia define el verbo “mantener” en una sus acepciones como “Conservar algo en su ser, darle vigor y permanencia”. En el mundo de la empresa existen los departamentos de mantenimiento, las instituciones públicas dedican parte de nuestros impuestos a recursos humanos y materiales para conservar el patrimonio histórico, o para mantener limpias ciudades y carreteras, pero sobre todo es en la esfera de la vida privada donde esta inquietud  se manifiesta  de forma más considerable.

El ser humano es un animal que tiene  miedo al futuro, y eso hace que aquello que nos da seguridad lo intentemos mantener para poder afrontar ese espacio desconocido con más garantías. Cuidamos de nuestra salud, que es el eslabón a partir del cual se engarzan el resto de planos de nuestra existencia: hemos desarrollado el sentido de la prevención y vamos al médico para nuestro chequeo anual, o al dentista para una limpieza bucal. Mantenemos en buen estado  nuestra casa: la limpiamos, arreglamos lo que se estropea, purgamos los radiadores, desatascamos un desagüe.  Cuidamos de nuestros ahorros e intentamos invertirlos para que nos den una rentabilidad de cara a posibles inversiones  o para épocas de vacas flacas. Velamos por las amistades: con mayor o menor regularidad nos reunimos con amigos para comer, ir de vacaciones, charlar, compartir confidencias. Dedicamos tiempo al estudio o a la formación profesional como una inversión de satisfacción personal o para acceder a un trabajo mejor. Cuidamos también del jardín, del coche, de nuestra forma física, de nuestra mascota….  Es decir, las personas realizamos labores de mantenimiento en un buen número de áreas de interés de nuestra vida.

Sin embargo en el ámbito del amor o de la relación con nuestra pareja estas labores de mantenimiento están a menudo más descuidadas. Es frecuente que…

 > El libro completo disponible en Amazon:http://goo.gl/TmW4UP

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